Discurso de STALIN (1946)
Moscú. 9 de febrero de 1946
Stalin: “Camaradas!
Ocho años han pasado desde las últimas elecciones para el Soviet Supremo. Este ha sido un período repleto con eventos de naturaleza decisiva. Los primeros cuatro años fueron años de intensa labor de parte del pueblo soviético para llevar a cabo el Tercer Plan quinquenal. Los segundos cuatro años cubrieron los eventos de la guerra contra los agresores alemanes y japoneses—los eventos de la Segunda Guerra Mundial. Indudablemente, la guerra fue el evento principal durante el pasado período.
Sería erróneo pensar que la Segunda Guerra Mundial estalló accidentalmente, o como resultado de los graves errores cometidos por ciertos hombres de estado, pese a que ciertamente graves errores fueron cometidos. En los base a los hechos, la guerra se desató como el inevitable resultado del desarrollo mundial de las fuerzas políticas y económicas que son la base del capitalismo monopolista del presente. Los marxistas ha dicho más de una vez el capitalista es un sistema de economía mundial que contiene elementos de crisis general y conflictos militares, que, en vista de aquello, el desarrollo del capitalismo mundial en nuestro tiempo no procede suave y uniformemente sino por medio de crisis y guerras catastróficas.
El punto es que el injusto desarrollo de los países capitalistas usualmente lleva, en el curso del tiempo, a un aguda perturbación del equilibrio al interior del sistema mundial del capitalismo, y cuando un grupo de países capitalistas se ven a sí mismos como inseguramente provistos de materias primas y mercados, usualmente intentan cambiar la situación y redistribuir "esferas de influencia" en su propio favor—por medio del empleo de la fuerza armada. Como resultado de esto, el mundo capitalista se divide en dos campos hostiles y la guerra estalla entre ellos.
Tal vez pudieran ser evitadas guerras catastróficas si fuese posible distribuir periódicamente materias primas y mercados entre los respectivos países de acuerdo con su peso económico, por medio de decisiones pacíficas y concertadas. Pero esto es imposible bajo las presentes condiciones capitalistas del desarrollo económico mundial.
Por
lo tanto, como resultado de la primera crisis del sistema capitalista de
economía mundial, estalló la Primera Guerra Mundial y como resultado de la
segunda crisis, estalló la Segunda Guerra Mundial. Esto no significa, por
supuesto, que la Segunda Guerra Mundial fue una copia de la primera. Por el
contrario, el segundo mundo difirió substancialmente del primero en su
carácter. Debe tenerse en mente que antes de atacar los países Aliados, los
mayores estados fascistas—Alemania, Japón e Italia—destruyeron los últimos
remanentes de las libertades burguesas-democráticas en casa y establecieron
crueles regímenes terroristas y pasando por encima del principio de la
soberanía y el libre desarrollo de los países pequeños proclamaron su propia
política de captura de territorios extranjeros y gritaron desde los tejados
apuntaban al dominio del mundo y a la difusión del régimen fascista para todo
el mundo.[…]
Pero
la Guerra no fue sólo una maldición. Fue también una gran escuela que examinó y
probó todas las fuerzas del pueblo. La guerra yace desnuda en todos los hechos
y eventos en la retaguardia y en el frente, si inescrupulosamente desgarra
todos los velos y coberturas que ocultan las características propias de
estados, gobiernos y partidos, y trajo al escenario sin máscaras y si
maquillaje, con todos sus méritos y defectos. La guerra fue algo en la
naturaleza de un examen para nuestro Sistema soviético, de nuestro estado, de
nuestro Gobierno y de nuestro Partido Comunista, y fue como si resumiese todo
su trabajo y dijese: Aquí están tu pueblo y organizaciones, su vida y
trabajo analízalos cuidadosamente y
trátalos de acuerdo con sus merecimientos.
Ese es uno de los lados positivos de la guerra. […]
Y cómo debería ser interpretada nuestra Victoria sobre nuestros enemigos? Qué puede significar esta victoria desde el punto de vista del estado y el desarrollo de las fuerzas internas de nuestro país?
Nuestra victoria significa, primero de todo, que nuestro Sistema social soviético fue victorioso, que el Sistema Social Soviético pasó exitosamente la prueba de fuego de la guerra y probó que es totalmente viable. […]
Más
que eso. El asunto hoy no es si el Sistema social soviético es viable o no,
porque después de las lecciones objetivas de la guerra, ningún escéptico se
atreve ahora a expresar dudas concernientes a la viabilidad del Sistema social
soviético. Ahora el asunto es que el Sistema Social Soviético ha probado ser
más viable y estable que los Sistemas sociales no soviéticos, que el Sistema
social soviético es una mejor forma de organización de la sociedad que
cualquier sistema social no-soviético.
Segundo, nuestra victoria significa que nuestro Sistema Estatal Soviético fue victorioso, que nuestro estado soviético multinacional pasó todas las pruebas y probó su viabilidad.
Como sabemos, prominentes periodistas extranjeros han expresado más de una vez al respecto de que el Estado Multinacional soviético es “una estructura artificial y de corta vida”, que en el caso de la emergencia de cualquier complicación, el colapso de la Unión Soviética sería inevitable, que la Unión Soviética compartiría el destino de Austria-Hungría. […]
Tercero, nuestra victoria significa que las Fuerzas Armadas Soviéticas, nuestro Ejército Rojo, fue victorioso, que el Ejército Rojo heroicamente soportó todas las dificultades de la guerra, finalmente haciendo retirar los ejércitos de nuestro enemigos y emergiendo victorioso de la guerra.(Una voz: “Bajo el liderazgo del Camarada Stalin “ Todos se levantaron. Ruidoso y prolongado aplauso, elevándose a una ovación) […]
Al respecto de los planes a largo plazo, nuestro Partido intenta organizar otra poderosa tendencia ascendente de nuestra economía nacional que nos permitirá elevar nuestra industria a un nivel, digamos, tres veces superior al de la industria de preguerra. Debemos asegurarnos que nuestra industria sea capaz de producir anualmente hasta 50.000.000 de toneladas hierro bruto en lingotes (Prolongado aplauso), hasta 60.000.000 toneladas de acero (Prolongado Aplauso), hasta 500.000.000 toneladas de carbón (Prolongado Aplauso) y hasta 60.000.000 de toneladas de petróleo (Prolongado Aplauso). Sólo si somos exitosos en hacer esto podemos estaremos seguros de que nuestra Madre patria estará asegurada frente a todas las contingencias. (Ruidoso Aplauso). Esto necesitará, tal vez, de otros tres planes quinquenales más, si, no más. Pero puede hacerse y nosotros debemos hacerlo. (Ruidoso aplauso). […]
En
conclusión, permítanme expresar mi agradecimiento por la confianza que ustedes
me han mostrado (Ruidoso y prolongado aplauso. Una voz “Aplausos para el gran
líder de todas nuestras victorias, ¡Camarada Stalin!) al nominarme como
candidato para el Soviet supremo. No tienen que tener dudas de que hare mi
mejor esfuerzo para justificar su confianza.”

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